… La química del amor …

La química del amor

Francisco Muñoz de la Peña Castrillo, IES Carolina Coronado, Almendralejo

Con este artículo pretendo ofrecer en un tono divertido y ameno una visión fundamentalmente química de algo tan sencillo como maravilloso que nos ocurre a todos alguna vez en la vida: ¡Enamorarnos!.

Los poetas nos han deleitado cantando al más maravilloso de los sentimientos desde todos los ángulos y con infinitos matices, pero los químicos también tenemos cosas que decir al respecto, quizás menos seductoras pero no por ello menos importantes.

¿Por qué nos enamoramos de una determinada persona y no de otra? Innumerables investigaciones psicológicas demuestran lo decisivo de los recuerdos infantiles -conscientes e inconscientes-. La llamada teoría de la correspondencia puede resumirse en la frase: “cada cual busca la pareja que cree merecer“.

Parece ser que antes de que una persona se fije en otra ya ha construido un mapa mental, un molde completo de circuitos cerebrales que determinan lo que le hará enamorarse de una persona y no de otra. El sexólogo John Money considera que los niños desarrollan esos mapas entre los 5 y 8 años de edad como resultado de asociaciones con miembros de su familia, con amigos, con experiencias y hechos fortuitos. Así pues antes de que el verdadero amor llame a nuestra puerta el sujeto ya ha elaborado los rasgos esenciales de la persona ideal a quien amar.

La química del amor es una expresión acertada. En la cascada de reacciones emocionales hay electricidad (descargas neuronales) y hay química (hormonas y otras sustancias que participan). Ellas son las que hacen que una pasión amorosa descontrole nuestra vida y ellas son las que explican buena parte de los signos del enamoramiento.

Cuando encontramos a la persona deseada se dispara la señal de alarma, nuestro organismo entra entonces en ebullición. A través del sistema nervioso el hipotálamo envía mensajes a las diferentes glándulas del cuerpo ordenando a las glándulas suprarrenales que aumenten inmediatamente la producción de adrenalina y noradrenalina (neurotransmisores que comunican entre sí a las células nerviosas).

Sus efectos se hacen notar al instante:

  • El corazón late más deprisa (130 pulsaciones por minuto).

  • La presión arterial sistólica (lo que conocemos como máxima) sube.

  • Se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular.

  • Se generan más glóbulos rojos a fin de mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea.

Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar: que está borracho y que está enamorado
Antífanes -388-311 a. C.-, comediógrafo griego

Los síntomas del enamoramiento que muchas personas hemos percibido alguna vez, si hemos sido afortunados, son el resultado de complejas reacciones químicas del organismo que nos hacen a todos sentir aproximadamente lo mismo, aunque a nuestro amor lo sintamos como único en el mundo.

Ese estado de “imbecilidad transitoria“, en palabras de Ortega y Gasset, no se puede mantener bioquímicamente por mucho tiempo.

No hay duda: el amor es una enfermedad. Tiene su propio rosario de pensamientos obsesivos y su propio ámbito de acción. Si en la cirrosis es el hígado, los padecimientos y goces del amor se esconden, irónicamente, en esa ingente telaraña de nudos y filamentos que llamamos sistema nervioso autónomo. En ese sistema, todo es impulso y oleaje químico. Aquí se asientan el miedo, el orgullo, los celos, el ardor y, por supuesto, el enamoramiento. A través de nervios microscópicos, los impulsos se transmiten a todos los capilares, folículos pilosos y glándulas sudoríparas del cuerpo. El suave músculo intestinal, las glándulas lacrimales, la vejiga y los genitales, el organismo entero está sometido al bombardeo que parte de este arco vibrante de nudos y cuerdas. Las órdenes se suceden a velocidades de vértigo: ¡constricción!, ¡dilatación!, ¡secreción!, ¡erección! Todo es urgente, efervescente, impelente… Aquí no manda el intelecto ni la fuerza de voluntad. Es el reino del siento-luego-existo, de la carne, las atracciones y repulsiones primarias…, el territorio donde la razón es una intrusa.

Hace apenas 13 años que se planteó el estudio del amor como un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral, pasa a las neuronas y de allí al sistema endocrino, dando lugar a respuestas fisiológicas intensas.

El verdadero enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas.

Al inundarse el cerebro de esta sustancia, éste responde mediante la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), norepinefrina y oxiticina (además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser además un mensajero químico del deseo sexual), y comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño.

El affair de la feniletilamina con el amor se inició con la teoría propuesta por los médicos Donald F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, que sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contenía grandes cantidades de feniletilamina y que sería la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando estamos enamorados.

Sospecharon de su existencia mientras realizaban un estudio con pacientes aquejados de “mal de amor“, una depresión psíquica causada por una desilusión amorosa. Les llamó la atención la compulsiva tendencia de estas personas a devorar grandes cantidades de chocolate, un alimento especialmente rico en feniletilamina por lo que dedujeron que su adicción debía ser una especie de automedicación para combatir el síndrome de abstinencia causado por la falta de esa sustancia. Según su hipótesis el, por ellos llamado, centro de placer del cerebro comienza a producir feniletilamina a gran escala y así es como perdemos la cabeza, vemos el mundo de color de rosa y nos sentimos flotando.

    Es decir LAS ANFETAMINAS NATURALES TE PONEN A CIEN.

El 50% de las mujeres entrevistadas para el libro Por qué necesitan las mujeres del chocolate confesó que elegiría el chocolate antes que el sexo. Hay quienes al chocolate lo llaman EL PROZAC VEGETAL.

En una de las aventuras de Charlie Brown se puede leer “una buena manera de olvidar una historia de amor es comerse un buen pudin de chocolate“.

Su actividad perdura de 2 a 3 años, incluso a veces más, pero al final la atracción bioquímica decae. La fase de atracción no dura para siempre. La pareja, entonces, se encuentra ante una dicotomía: separarse o habituarse a manifestaciones más tibias de amor -compañerismo, afecto y tolerancia-. Dos citas muy interesantes son:

El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y
empezar otro nuevo.

Enrique Jardiel Poncela.

El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es para morir.
Jacinto Benavente

Con el tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la locura de la pasión se desvanece gradualmente, la fase de atracción no dura para siempre y comienza entonces una segunda fase que podemos denominar de pertenencia dando paso a un amor más sosegado. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz. Dicho estado está asociado a otra DUCHA QUÍMICA. En este caso son las endorfinas -compuestos químicos naturales de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- los que confieren la sensación común de seguridad comenzando una nueva etapa, la del apego. Por ello se sufre tanto al perder al ser querido, dejamos de recibir la dosis diaria de narcóticos.

Para conservar la pareja es necesario buscar mecanismos socioculturales (grata convivencia, costumbre, intereses mutuos, etc.), hemos de luchar por que el proceso deje de ser solo químico. Si no se han establecido ligazones de intereses comunes y empatía, la pareja, tras la bajada de feniletilamina, se sentirá cada vez menos enamorada y por ahí llegará la insatisfacción, la frustración, separación e incluso el odio.

Parece que tienen mayor poder estimulante los sentimientos y las emociones que las simples substancias por sí mismas, aquellos sí que pueden activar la alquimia y no al sentido contrario.

Un estudio alemán ha analizado las consecuencias del beso matutino, ése que se dan los cónyuges al despedirse cuando se van a trabajar. Los hombres que besan a sus esposas por la mañana pierden menos días de trabajo por enfermedad, tienen menos accidentes de tráfico, ganan de un 20% a un 30% más y viven unos ¡cinco años más! Para Arthur Sazbo, uno de los científicos autores del estudio, la explicación es sencilla: “Los que salen de casa dando un beso empiezan el día con una actitud más positiva”.

Es cierto, no podemos negarlo, es un hecho científico que existe una química interna que se relaciona con nuestras emociones y sentimientos, con nuestro comportamiento, ya que hasta el más sublime está conectado a la producción de alguna hormona.

No hay una causa y un efecto en la conducta sexual, sino eventos físicos, químicos, psíquicos, afectivos y comunicacionales que se conectan de algún modo, que interactúan y se afectan unos a otros.

Existe, sí, una alquimia sexual, pero se relaciona íntimamente con los significados que le damos a los estímulos, y éstos con el poder que les ha concedido una cultura que, a su vez, serán interpretados por cada uno que los vive de acuerdo con sus recursos personales y su historia. Esperemos que estos estudios en un futuro nos conduzcan a descubrir aplicaciones farmacológicas para aliviar las penas de amor.

Espero que una vez leído este artículo no le digáis a vuestra pareja después de hacer el amor: “he tenido una sensación sumamente agradable producto del aumento de testosterona y la disminución consiguiente de serotonina”, entre otras cosas porque os estrangularía.

Para terminar otras interesantes citas:

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre
de labios de una mujer.

Antonio Machado

El amor es ciego, el matrimonio le devuelve la vista.

¿Qué sistema operativo debo usar?

Hace dos semanas cambié mi Ubuntu 7.10 por Fedora 8, basado en Red Hat y no en Gnome como Ubuntu, pero me hablaron bien de Fedora, así que lo instalé a ver qué tal funcionaba en mi MacBook. Después de tenerlo en mi disco duro dos días tuve que sacarlo de ahí rápidamente, ya que me fue imposible manejarme con él, y eso que llevo ya unos años utilizando Ubuntu.

La verdad es que desde que compré el MacBook no uso casi Ubuntu, sólamente para programar, o si me da el venazo jugar con la consola o con el maravilloso entorno gráfico que contiene, con el cuál he deleitado a más de una persona. Ahora uso la mayoría del tiempo Leopard. Nada de Windows, no quiero ni oír hablar de él.

Bueno el caso es que quité Fedora y volví a instalar Ubuntu 7.10 en mi máquina. Pero un amigo me habló de Linux Mint y decidí probarlo. Lo instalé tres veces, no daba problemas durante la instalación, pero cuando lo arrancaba se quedaba cargando el grub y no había forma de entrar en el sistema. Así que decidí usar el live cd para ver qué tal era. Me encantó, y mucho. Me gusta donde está situada la barra, el entorno gráfico es genial, pero por algún motivo que todavía desconozco no había forma de hacerlo arracar. Así que desilusionado de nuevo, probé a instalar de nuevo Fedora 8, para ver si acababa convenciéndome, pero no lo hizo.

De esta forma, estuve todo el domingo por la mañana instalando Ubuntu 7.10, añadiéndole las aplicaciones que suelo utilizar, el avant-window-navigator (Dock en Mac), y arreglando a mi gusto el Compiz Fusion. Además tuve que volver a cambiar los selectores de tercer nivel, instalar las actualizaciones y los plugins. Una faena que no me gusta nada hacer, ya que me resulta desesperante tener que estar sentado delante del ordenador tanto tiempo esperando a que se instale todo. Y menos me gusta si tengo que hacerlo tantas veces en tan poco tiempo.

A partir de esta experiencia, me di cuenta de que no sirvo para ser el “chico” de cualquier empresa cuando acabe la carrera, prefiero dedicarme más a la informática aplicada a la empresa.

Y mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué cuando un arquitecto acaba la carrera ya lleva el Don delante de su nombre, y nosotros con una ingeniería también seguimos siendo el “chico”?. Desde luego que las carreras de hoy en día no está para nada bien valoradas.

Podéis contestar a la pregunta en los comentarios, y también podéis criticarme a mí por decir que no he sabido usar Fedora, o que no he sabido instalar Linux Mint. 

Captura de pantalla en Leopard

Después de pasar barbaridades al intentar conectarme a la red wifi de la Universidad, voy a actualizar con algo que me ha alegrado bastante. El problema con la red me viene desde que tengo Leopard, pero sólo me ha pasado con la red de la Universidad. Cuando tenía el Tiger pude configurarla sin problemas, pero con Leopard no ha sido tan sencillo, el caso es que al final lo he conseguido.

 Hacía ya tiempo que quería saber cómo hacer una captura de pantalla de manera fácil y cómoda, con sólo un click y sin combinaciones de teclas. Pues esta mañana estaba haciendo un repaso a mis blogs favoritos, y cuando he llegado al de Tengo un Mac, he llegado a la respuesta. De verdad recomiendo este blog, ya que contiene interesantes artículos, un foro, y además pueden responder a preguntas sobre el mundo Apple.

En este blog, recomiendan un programa llamado SnapNDrag, para hacer las susodichas capturas de pantalla que antes he comentado. Este programa es gratuito, además después de instalarlo he comprobado que es bastante rápido, y que ocupa bastante poco. Aquí podéis descargar el programa. El enlace directo al post sobre SnapNDrag en Tengo un Mac es este

A continuación os dejo una captura de mi escritorio por si os interesa verlo:

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Publicidad subliminal II

Puesto que el antiguo post hecho en esta misma página a traido repercusiones, he querido esta vez informame un poco más y mostrar otros datos en referencia a cocacola. He encontrado más información acerca del experimento que se hizo en los cines en 1956 lean:

“El primer experimento que demostró que un mensaje emitido a espaldas de la conciencia podía, y de hecho tenía, efectos mesurables en la conducta; fue realizado por James Vicary en 1956 en Fort Lee, un barrio de New York. En un cine se proyectaba la película Picnic. Con la ayuda de un proyector estroboscópico Vicary “bombardeó” la pantalla con una diapositiva que decía: “Beba Coca-Cola – ¿Tiene hambre? – Coma palomitas de maíz“. En ese cine, durante una semana, se registró un aumento de las ventas de Coca-Cola en un 18.1%, y de palomitas en un 57.5%.”

mensaje cocacola

Otro mensaje subliminal que deja visible dicha marca es en la novedosa “cocacola Zero” que si observamos la etiqueta vemos demasiadas señales de semejanza con las catástrofe de 11S. Podemos percibir las torres en el momento del derrumbe cuando impactaron los aviones. Otra “casualidad” es el nombre de dicha bebida ya que recuerda a la zona cero que es como se nombra a la zona donde sucedió dicho antentado.

También podemos observar que coinciden la disposiciónde los edificios situados en la parte inferior de las torres gemelas y lo más curioso de todo es que si miramos un poco más en profundidad vemos la sombra de la supuesta persona que estaba en el interior del edificio.

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cocacola zero

Por último otra cosa que he encontrado buscando la información es la supuesta grabación de la canción para niños hecha por los lunnis que puesta al contrario figuran mensajes satánicos. Podeís poner los altavoces altos que os aseguro que no es nada de ningún susto, simplemente se escucha con más claridad lo que parece ser que dicen:

espero que os haya gustado;)

Enfermedades peculiares

Leyendo esta tarde blogs he caido en uno que era de medicina, cuyo post trataba de enfermedades diagnosticadas a pacientes un tanto especilales, puesto que los propios médicos tiene ciertos reparos a la hora de decirle a los afectados el tipo de síndrome que sufren.

De todas formas aquí os lo dejo para que le echeis un vistazo.

Síndrome del Controlador Aéreo: Presencia de úlceras pépticas en los controladores aéreos, como resultado del estrés laboral. (Illinois Medical Journal, 1972)

Alopecia Walkmania: Pérdida de pelo por el uso prolongado de auriculares estéreo. (Journal of the American Medical Association, 1984)

Presentador Vidrioso: Presentador con los ojos vidriosos causado por la contínua lectura del teletipo a través de las brillantes luces de las cámaras. (Syracuse, New York, TV Station, 1960)

Humor Ártico: Extrema irritabilidad en exploradores árticos debido a la exposición a la oscuridad, monotonía, aislamiento y deprivación sensorial. (Lancet, 1910)

Dedos Cerveceros: Hinchazón, coloración azulada y pérdida del dedo causada por colocar la anilla de la lata de cerveza en un dedo. (JAMA, 68)

Cerebro Bingo: Dolor de cabeza asociado a intoxicación por monóxido de carbono que ocurre después de pasar varias horas en las salas llenas de humo de los bingos. (Canadian Medical Association, 1982)

Tic de los Observadores de Pájaros: La excitación nerviosa al contemplar una especie por primera vez. (Nex Scientist, 1982)

Psicosis de los Culturistas: Episodios psicóticos asociados con el uso de esteroides anabolizantes, causando alucinaciones, ilusiones paranoides, creencias de grandeza y síntomas maniaco-depresivos (Lancet, 1987)

Pies de Casino: Dolor de pies causado por estar de pie enfrente de las máquinas tragaperras durante largos periodos de tiempo. (Wilmington Morning Star, 1981)

Dedos de de los “Retorcedores de Cuello de los Pollos” (sic): Dislocación parcial y artrosis de la articulación del dedo corazón por el uso continuado de éste para dislocar el cuello de los pollos para la matanza. (BMA Journal, 1955)

Depresión Navideña: Estrés psicológico durante las vacaciones, relacionado con el uso de alcohol y las presiones sociales. (JAMA, 1982)

Tarjetitis: Dolor en el trasero y muslo debido a la presión en los nervios por una cartera llena de tarjetas de crédito (New England Medical Journal, 1966)

Dedo Disco: Dedos irritados por chasquear los dedos mientras se baila. (New England Medical Journal)

Codo de Paseadores de Perro: Dolor causada por la tensión constante y tirones de la correa del perro. (New England Medical Journal, 1979)

Epilepsia por Videojuegos de Marcianitos: Epilepsia desencadenada por las luces parpadeantes de los videojuegos. (BMA Journal, 1982)

Fenómeno Pokemon: Ataques epilépticos (causados en un episodio concreto) en niños con predispoción previa además de histeria epidémica producida por la súbita ansiedad colectiva a causa de las dramáticas informaciones de los medios de comunicación sobre esos ataques. (South Med J. 2001 )

Muñeca Expresa: Dolor en los encargados de las máquinas de café expreso debido a fuertes movimientos en las muñecas necesarios para hacer el café (JAMA, 1956)

Dermatitis de Sandalias de Dedo: Enfermedad de la piel de los pies por llevar sandalias de goma (BMA Journal 1965)

Dedos de Frisbee (Disco Volador): Corte en los dedos debido a un intenso lanzamiento del frisbee. (New England Medical Journal, 1975)

Brazo de Golf: Dolor de hombro y codo después de muchas rondas de golf. (BMA Journal, 1896)

Codo de Pescador: Hinchazón dolorosa del hombro debido a repetidas sacudidas hacia arriba del sedal. (New England Medical Journal, 1981)

Ama de Casitis: Síntomas nerviosos debido a una dedicación excesiva en el cuidado del hogar. (Centrescope, 1976)

Bulto del Botones: Hinchazón en los botones de un hotel debida al transporte de pesadas maletas. (Diseases of Occupations, 1975)

Congelación del Helado: Congelación de los labios por un contacto prolongado con un helado. (New England Medical Journal, 1982)

Culo del Bailarín de Jazz: Abscesos doloros en bailarines que frecuentemente dan giros apoyados sobre el culo. (Daily Telegraph, 1987)

Foliculitis Vaquera: Irritación de los folículos pilosos desde la cintura hasta las rodillas causada por vaqueros muy ajustados.

Dedos de Mando: Dolor de dedos debido al uso prolongado de mandos de videojuegos. (Jama, 1987)

Calambres de los Afiladores: Hinchazón dolorosa de la mano al afilar demasiados cuchillos (Diseases of Occupations, 1975)

Lengua de las Pegatinas: Úlceras en la boca debido a sensibilidad a las pegatinas (Dangerous Trades, 1902)

Calambres de los Contadores de Dinero: Ataques dolorosos de los músculos al contar demasiado dinero. (English University Press, 1975)

Depresión de la Autopista: Dolores de cabeza en conductores de autopistas congestionadas. (BMA Journal, 1963)

Rodilla de Monja: Hinchazón de la rodilla al arrodillarse frecuentemente al rezar. (Disease of Occupations, 1975)

Queratitis del Abridor de Ostras: Irritación ocular por el contacto con fragmentos de la concha de las ostras. (BMA Journal, 1896)

Síndrome de la Faja-Panty: Hormigueos e hinchazón de los pies al llevar faja-pantys muy ajustadas. (BMA Journal, 1972)

Hígado de los Jugadores: El peligro de pasar demasiado tiempo en el bar en lugar de jugar a un juego. (Encyclopedia of Sports, 1971)

Pierna del Tiroloco: Herida de bala en la pierna en la práctica de desenfundar rápidamente una pistola. (JAMA, 1966)

Síndrome del Claxón Reflejo: Tendencia de los conductores que esperan en atascos de tráfico a pitar demasiado. (New England Medical Journal, 1976)

Síndrome del Marido Retirado: Tensión, dolor de cabeza, depresión y ansiedad en la mujer de un marido de acaba de retirarse (Wester Journal of Medicine, 1984)

Nalgas de Costurera: Endurecimiento de la piel debido a un trauma continuado al utilizar la máquina de coser sentado en el suelo. (American Family Physician, 1979)

Síndrome del Santa Clauss Enfermo: Dolor lumbar al cargar con niños pesados y paquetes. Una enfermedad adquirida por el contacto múltiple con niños (JAMA, 1986)

Piernas de Televisión: Pérdida de la normal flexibilidad de las piernas al estar repantigado en una silla enfrente de la tele durante mucho tiempo. (JAMA, 1958)

Dermatitis de la Taza del Váter: Irritación cutánea del trasero al pasar demasiado tiempo en el váter. (Archive of Dermatology, 1933)

Sarpullido del Uniforme: Irritación cutánea del cuello, pecho y brazos al llevar nuevos uniformes. (BMJ, 1973)

Dermatitis de Volkswagen: Reacción alérgica cutánea causada por los parachoques de caucho. (Archive of Dermatology, 1971)

Síndrome de la Mujer Trabajadora: Fatiga, irritabilidad, dolor de cabeza y disminución de la líbido por el estrés de hacer dos trabajos. (Lancet, 1966)

Pie de Yoga: Parálisis del pie debido a una compresión compleja al practicar posturas de Yoga. (Jama, 1971)

Foliculitis del Jacuzzi: Infección de los folículos pilosos debido a la hidratación prolongada y la oclusión de la piel (trajes de baño) días después de usar un jacuzzi contaminado. (Atlas Levene de Dermatología)

Herpes del Gladiador: Transmisión de herpes en deportes de lucha o contacto físico frecuente con erosiones. Por ejemplo: boxeadores, jugadores de rugbi… (Clin Sports Med. 2004).

Blog de medicina

Significado de algunas frases hechas

Esta tarde hablando con mi hermano hemos llegado a la conclusión que de donde “_ _ _ _ _ _ _” xD  viene la frase vete a tomar por saco y por ello me ha inspirado a hacer una nueva actualización. Con ella van otras expresiones bastante comunes.

MANDAR A FREIR ESPÁRRAGOS U OTRAS COSAS

Son frases utilizadas para echar a una persona de un lugar o apartarla del trato con desaire; cuando, hartos del fastidio que representa su presencia o sus comentarios, nos deshacemos del indeseable de manera desabrida.

Todas las locuciones tratadas a continuación son eufemismos de mandar a tomar por el culo o mandar a la mierda, y con ellas se pretende mantener alejado y ocupado el mayor tiempo posible —quizás en una tarea inútil o desagradable— al pelma objeto de nuestro trato desconsiderado.

Vete a freír espárragos es una frase documentada ya en el siglo XIX en el que se decía anda a freír espárragos o anda a esparragar; esto es, a coger espárragos. La expresión procede en última instancia del proverbio latino Citius quam asparagi coquantur, ‘en lo que tardan en cocer los espárragos’ en latín, y que hace referencia a un tiempo brevísimo, ya que el espárrago debe ser retirado del fuego al primer hervor. Entonces, si lo que se pretende es mantener ocupado el mayor tiempo posible al individuo molesto, o se le manda a recogerlos o a freírlos, en una confusión significativa enviando a freír algo que se ha de hervir, en la línea de algo inútil como la del que asó la manteca.

Y no sólo se le manda a freír espárragos, también a freír churros (lo que es más lógico) y a freír monas (tarea tan inútil como complicada). También es usual que al indeseable se le diga: ¡vete a hacer puñetas! o ¡vete a hacer gárgaras!

Las puñetas son las bocamangas de bordados y puntillas que adornan algunas togas. En su edición del año 1737, el Diccionario de la Lengua Castellana define el término puñetes como: “… lo mismo que axorcas u otro adorno de los puños.”

La confección de aquellos adornos realizados con hilo formando un tejido calado, se realizaba a mano en una tarea artesanal de encaje que requería mucho tiempo, justo el que deseamos vernos libre de la compañía del pelma. Además, ocurría que la mayor parte de estas labores se realizaba en los conventos, con lo que todo quedaba arreglado si además era de clausura y nos librábamos de su presencia por siempre jamás.

Lo de mandar a hacer gárgaras tiene el mismo significado: el de enviar al indeseable a realizar una actividad que le tenga entretenido alguna temporada; en este caso realizando enjuagues, manteniendo el líquido en la garganta y haciendo vibrar el velo del paladar y la laringe. De esta guisa está incapacitado para hablar y, por ende, para fastidiarnos con su cháchara. Aunque no sería descabellado suponer en el origen de la frase su utilización para deshacerse del que ha blasfemado o ha dicho algo inconveniente o ridículo.

También se le puede mandar a la porra. Siendo la porra una especie de bastón, terminado en un gran puño de plata, que llevaba el tambor mayor de los antiguos regimientos de los siglos XVII y XVIII. Cuando las tropas acampaban, se clavaba el bastón en el suelo para señalizar el punto de reunión. Y allí eran enviados los soldados arrestados: ¡a la porra! Posteriormente, el oficial de guardia pasaba a recoger a los arrestados y a encomendarles tareas de castigo que les tenían ocupados mucho tiempo.

También se puede mandar a alguien al guano y, sabiendo que el guano es la acumulación de excrementos de las gaviotas y otras aves marinas, el aspecto eufemístico queda aclarado. También se le puede mandar a paseo (cuanto más largo mejor) a freír morcillas o, en un tono más clásico, mandarlo al infierno.

También se le puede mandar al carajo, al pedo, al quinto pino, a tomar por saco, a cagar a la vía (con la secreta esperanza de que el tren le arrolle en plena faena), al cuerno, y otras mil maneras consagradas por el humor popular, fecundo en esto como en tantos otros aspectos.

La información la he cogido de otro blog que  se dedica a la búsqueda del por qué de ciertas frases o palabras. La verdad esque está bastante bien.                                                              os dejo la dirección por si quereís viistarla:

http://www.1de3.com/tag/sentimientos/

Carta a Santa Calus

Yo creo que alguna vez en nuestra tierna infancia hemos pensado lo que este niño quiere transmitir con su carta xDxDQuerido Santa Claus, te extrañará que te escriba hoy 26 de diciembre, pero quiero aclarar ciertas cosas que me han ocurrido desde que te mandé mi carta, lleno de ilusiones, en las que te pedía que me trajeras una bicicleta, un tren eléctrico, una nintendo 64 y un par de patines.Quiero comentarte Santa Claus que me maté estudiando todo el año, tanto que no sólo fui de los primeros de la clase, sino que saqué puros dices en el cole; no te voy a engañar. No hubo nadie que se portara mejor que yo ni con sus papás, ni con sus hermanitos, ni con sus amiguitos y ni con sus vecinos.Hacía recados SIN COBRAR, ayudaba a los viejecitos a cruzar la calle y no había nunca algo que no hiciera por mis semejantes, y sin embargo ¡¡¡QUÉ HUEVOS LOS TUYOS SANTA CLAUS!!! Es que… dejar debajo del arbolito una puta peonza, una mierda de trompeta y un maldito par de calcetines, ¡QUÉ CAGADA!.¿Qué coño te has creído barrigudo? o sea que me porto como un imbécil todo este año para vengas con una mierda de este calibre; y no conforme con eso, el maricón del hijo de la vecina que es idiota y sin educación, malcriado, desobediente que le grita a su mamá, a ese tonto de las pelotas le trajiste de todo lo que te pidió. Por eso ahora quiero que venga un terremoto o algo así, para que nos lleve a la mierda a todos, ya que con un Santa Claus como tú, tan incompetente y falso, mejor que nos trague la tierra.Pero eso sí, no dejes de venir el año que viene porque voy a reventar a pedradas a tus putos y sarnosos venados: Empezando por esa mierda de Rudolph que tiene nombre de homosexual. Te los voy a espantar para que tengas que joderte, caminando a pie como yo ¡cabrón!, ya que la bicicleta que te pedí era para ir al colegio, que queda a tomar por culo de casa.¡¡¡Aaah!!! y no quisiera despedirme sin antes mentarte a la madre que te parió ¡ojalá que cuando hayas subido muy alto se te de la vuelta el puto trineo y te pegues una buena hostia por ser tan hijo puta!. Pero eso sí, te advierto que el año que viene vas a saber lo que es un niño maldito, y un poquito cabrón.Atentamente, NanoP.D.: La peonza, la trompeta y el par de calcetines, puedes recogerlos cuando quieras y metértelos por el culo.Carta de un niño el día después de haber recibido los regalos leida por Gomaespuma. Podeís escucharlo en el formato audio en la siguiente dirección:http://www.humano.ya.com/desireetb/gomaespuma_carta.wma

El “gobierno” socialista vuelve a meter la mano en el bolsillo de los españoles

Una vez más se demuestra que el Partido Socialista, mete la mano en el bolsillo de los españoles, esta vez por medio del Canon Digital. Esta noticia me impacta bastante, ya que al cobrar este canon se está suponieno que vas a grabarte un cd de música o una película.

Pues sí, el “gobierno” nos trata como ladrones ¿y si yo compro un dvd para grabarme el cd de Linux Mint o el dvd de Ubuntu 7.10? o puede que me compre un cd para hacerme una copia de seguridad de la carpeta donde tengo los documentos. Eso no es ningún delito, pero tengo que pagar como si lo estuviese cometiendo.

Éste canon está vulnerando nuestro derecho a la presunción de inocencia, al se impuesto pensando en que si vamos a comprar un cd, dvd, disco duro, móvil, pendrive u objetos parecidos, es para piratear películas o música. Aunque esto, vuelvo a repetir, que tampoco es un delito, ya que podemos alegar que nos estamos haciendo una copia de seguridad de nuestra música favorita.

Tampoco quiero otorgar todo el protagonismo al Psoe, ya que la SGAE (Sociedad General de Autores Españoles), es la mayor beneficiaria de este impuesto. 

¿Qué pasaría si no estuviese IMPUESTO este canon? Pues que Alejandro Sanz no podría comprarse otro yate, o David Bisbal tendría que comer conejo en vez de pavo el día de Navidad.

En fin señores votad a PSOE 

Cupido y Psique

Yo creo que sin duda es la historia de amor más bonita de la mitología.     Hice un trabajo sobre ello y hoy pongo su historia para que la leais.                                   

Es un poco extensa, pero si de verdad os gustan este tipo de historias, os recomiendo que la leais.

saludos! 

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CUPIDO Y PSIQUÉ.

Había un vez, un rey, padre de tres hijas espléndidas. La más joven, Psiqué, era mucho más hermosa que sus dos hermanas y al lado de ellas parecía una diosa entre simples mortales. La fama de su hermosura se extendio por toda la tierra y de todas partes los hombres se ponían en camino para admirarla con rendida adoración y prestarle pleitesía, como si de una inmortal se tratara. Se llegó a decir incluso que la misma Venus no podía rivalizar con ella. Y cuantos más y más se presentaban ante ella, menos se acordaban de Venus. Los templos de la diosa estaban abandonados, sus altares cubiertos de frías cenizas y las ciudades consagradas a la diosa se convertían en ruinas. Todos los honores reservados hasta entonces se le tributaban a una simple muchacha, destinada a morir en día no lejano.

La diosa no podía aceptar semejante situación, y como siempre que se encontraba en apuros, requirió ayuda de su hijo, que unos llaman Cupido y otros Amor, y contra cuyas flechas no existe protección en el cielo ni en la tierra. Le contó sus cuitas, y, como siempre, se prestó a obedecer sus órdenes. “Usa tu poder – le dijo ella – y haz que esta pequeña desvergonzada se enamore locamente de la más vil y despreciable criatura que haya en el mundo”. Él lo habría hecho ciertamente si Venus, olvidando en el furor de sus celos que aquella belleza podría ilusionar al mismo dios del Amor, no le hubiera mostrado antes a Psiqué. Cuando la hubo visto, el mismo Cupido se sintió con el corazón traspasado por una de sus flechas. Nada dijo a su madre; la verdad es que no tenía fuerzas para proferir una sola palabra y Venus se marchó convencida de que la suerte de Psiqué estaba echada.

Las cosas, sin embargo, ocurrieron de distinta manera a como ella creía. Psiqué no pensó nunca enamorarse de un malvado; en efecto, no se enamoró de nadie y, más extraño todavía, nadie se enamoró de ella. Los hombres seguían satisfechos en su contemplación, admirándola, adorándola, después pasaban de largo y desposaban a otra. Sus dos hermanas, aun siendo infinitamente menos seductoras, habían celebrado dos espléndidas bodas, cada una con un rey. Psiqué, la mas hermosa, triste y solitaria, admirada siempre, pero jamás amada. Le parecía que ningún hombre la querría por esposa y ello causaba gran inquietud a sus progenitores. Su padre intentó hallar a través del oráculo de Delfos un buen marido para Psiqué. El dios consintió en responder, pero su profecía fue terrible. Apolo decretó que Psiqué, vestida con negros crespones, debía ser llevada a la cumbre de una colina y permanecer allí sola; el marido que le sería destinado, una serpiente alada, terrible y más poderosa que los mismo dioses, llegaría hasta ella y la haría su esposa…

No se puede imaginar el desespero que se apoderó de aquellos a quienes el padre de Psiqué contó tan triste noticia. Se preparó a la joven como para sus funerales, y con mas lamentos que si se tratara de conducirla a la tumba la llevaron a la colina. Solo psiqué permanecía animosa y decidida. ” Mas que llorar por mi -les dijo- debeis hacerlo por esta belleza que me ha granjeado la envidia del cielo. Marchad ahora, y sabed que deseo que pronto llegue el final”. Desesperados partieron todos, abandonando a su destino a la radiante y desventurada muchacha y se encerraron en su palacio para llorar por ella el resto de sus días.

Sobre la colina, y en medio de la oscuridad, Psiqué permaneció sentada a la espera. Mientras temblaba y lloraba, en la calmada noche llegó hasta ella una ligera brisa, el dulce viento de Céfiro, el más suave de los vientos. Sintió que se elevaba. Se deslizó de piés por el aire sobre la colina rocosa hasta una pradera mullida como un lecho y perfumada por las flores. El hizo lo posible para que olvidara sus penas y la durmió. Despertó después a orillas de un claro arroyo a cuya vera se elevaba un castillo imponente y magnífico. Parecía destinado a un dios, con sus columnas de oro, muros de plata y suelos incrustados de piedras preciosas. Reinaba un silencio absoluto. Su interior parecía desierto y Psiqué se acercó cautelosa y atemorizada a la vista de tanto esplendor. Permaneció recelosa en el umbral cuando percibió unos ruidos; no veía a nadie, pero oía las palabras con claridad: “La casa es para tí -le decían-. Entra sin miedo y báñate, refréscate; en seguida se pondrá en tu honor la mesa del banquete”.

Nunca había tomado un baño tan delicioso ni probado platos tan agradables. Mientras comía, escuchó a su alrededor una dulce música, como un arpa que acompañaba a un numeroso coro. La oía pero tampoco la veía. Todo el día estuvo sola, acompañada unicamente por las voces que escuchaba. Pero sin podérselo explicar presentía que su marido vendría al caer la noche. Y así fue. Cuando le sintió cerca de sí y escuchó su voz que murmuraba dulcemente a su oído, desaparecieron sus temores. Sin verle siquiera, estaba cierta que no era un mostruo ni tenia forma espantosa sino que era el amante esposo que tanto tiempo había deseado.

Aunque esta presencia mediatizada no podía satisfacerla plenamente, sin embargo se encontraba feliz y el tiempo transcurría rápido para ella. Pero una noche, su querido e invisible esposo le habló muy seriamente y le advirtió que un gran peligro le amenazaba bajo la forma de sus dos hermanas. “Vuelven a la colina de donde has desaparecido para llorar por ti -le dijo-. Pero no es conveniente que te descubran. Si lo hacen me causarás una pena inmensa y te destruirás a ti misma”. Prometió no dejarse ver y pasó todo el día siguiente llorando, pensando en sus hermanas y en la prohibición que tenía de no consolarlas. Pero lloró todavia más cuando volvio su marido y ni siquiera las caricias que él le prodigó pudieron secar sus lagrimas. Al fin, con gran disgusto, él cedió: “Haz lo que quieras -dijo- pero, te lo repito, estas buscando tu ruina, tu propia destruccion”. Después, solemnemente, le explicó que no se dejara persuadir por nadie para que intentara verle, pues quedaría separada de él para siempre. Psiqué obedeció entre protestas, pues preferia morir cien veces que vivir sin el. “Pero otórgame la alegría de ver a mis hermanas” le suplicó ella. Tristemente, él se lo concedió.

Al dia siguiente, llevadas por Cefiro, las dos hermanas descendieron de la montaña. Alegre, con el corazón palpitante de emoción, Psiqué las esperaba; su alegria era muy grande. Transcurrió largo rato antes de que las tres lograran hablarse; su alegría era muy grande y solo pudieron expresarse en suspiros. Por fin entraron en el palacio y las dos hermanas mayores revolvieron todos los magnificos tesoros. En un opulento festín escucharon maravillosa música. Y la envidia, la amarga envida y una curiosidad devoradora se apoderaron de ellas. ¿quién era el dueño de tal magnificencia? ¿quién era el esposo de su hermana? Querían saberlo pero Psiqué, que mantenía su palabra, solo les dijo que su marido era un hombre joven que estaba participando en una cacería. Después, les llenó las manos de oro y joyas y pidió a Cefiro que las devolviera a la colina. Dejaron a Psiqué, pero el fuego de los celos quemaba sus corazones. Comparadas con Psiqué, las riquezas propias y su felicidad les parecían nada, y su envidiosa colera creció tanto en ellas que llegaron a tramar juntas la perdición de su hermana.

Aquella noche, el esposo de Psiqué le advirtió una vez mas que no volviera a ver a sus hermanas. Pero ella replicó que no podia dejar de verlas. ¿Tenia que prohibirle ver a sus hermanas a quienes tanto amaba? El cedió de nuevo y en seguida las dos ruines hermanas llegaron. Traían planes muy concretos. Las palabras vacilantes de su hermana y sus contradictorias respuestas, cuando le pidieron que describiera a su marido, avivaron su curiosidad. Estaban convencidas de que, no solo Psiqué no lo habiá visto todavia, sino que incluso ignoraba su identidad. No le expusieron sus sospechas, pero le reprocharon por disimular tan triste situación a sus hermanas. Ellas lo habían comprendido, le dijeron, y estaban seguras de que su marido no era un hombre, sino mas bien la horrenda serpiente profetizada por el oráculo de Apolo. El de momento se mostraba dulce, pero llegaría una noche en que se arrojaría sobre ella para devorarla.

Psiqué, consternada, sentía que el terror invadía su corazon e iba matando poco a poco su amor. Muchas veces se preguntaba por qué él no le permitía verle, y sospechaba que debía tener para ello alguna poderosa razón, ¿Qué sabia de él en realidad? Si no era tan horrible, ¿por qué tenía la crueldad de ocultarse a su vista? Triste, temblorosa y balbuceante, dio a entender a sus hermanas que no podía negar lo que le decían, pues hasta aquel momento su marido no la había poseído sino en la mas profunda oscuridad. “Debe ocultar algo horrible para que tema tanto la luz del día” dijo ella sollozando, y les pidió consejo.

Ellas lo tenían ya todo previsto, pues lo prepararon con antelación. Psiqué debía ocultar un cuchillo bien afilado y una lámpara al lado de su lecho. Cuando su marido estuviera profundamente dormido, ella se levantaría, encendería la lampara y empuñando el cuchillo, lo clavaria en la figura horrible que la luz le descubriera.

La dejaron abrumada por la duda y fuera de si, sin saber qué partido tomar. Ella le amaba y él era su amante esposo… Durante todo el día sus pensamientos luchaban dentro de ella. Cuando llegó la noche, había abandonado la lucha. Estaba decidida a matarlo…

Cuando él se durmió apaciblemente, ella se revistió de valor y encendio la lámpara. Caminando sobre las puntas de los pies se acercó al lecho y, elevando la luz, contempló lo que tenía ante sus ojos. ¡Oh, su corazón sintió un profundo alivio y el más sublimado éxtasis! La luz no le hizo ver un monstruo, sino la más bella de las criaturas. Invadida por la vergüenza de su locura y por su poca confianza, Psiqué se hincó de rodillas y si el cuchillo no hubiera caído de sus manos temblorosas lo habría clavado en el propio pecho. Pero mientras se hallaba reclinada sobre él, contemplando tan gran belleza, una gota de aceite cayó de la lámpara en la espalda de aquel bello joven. Se despertó sobresaltado, vio la luz y comprendio la desconfianza de Psiqué, y sin pronunciar palabra se marchó.

Psique corrió tras él. No podía verle, pero oía su voz que le hablaba. Le dio a conocer su nombre y con tristeza le dijo adios: “El Amor no puede vivir sin confianza” y con esas últimas palabras la abandonó. “El dios del amor” pensó ella “era mi esposo, y yo, miserable, no tuve fe en su palabra. ¿Se ha marchado para siempre?. De todas maneras -pensó ella llena de coraje- puedo pasar el resto de mi vida buscándolo. Si él no quiere ya amarme, yo sabré demostrarle mi amor”. Y se puso en camino sin rumbo fijo; solo sabía una cosa: que jamás renunciaría a volverle a encontrar.

Entretanto, él fue a reunirse con su madre para pedirle que curara su herida, pero cuando Venus supo su historia y comprendio lo que Psiqué había pretendido, llena de colera le dejó solo con su tristeza. Marchó en busca de la muchacha por cuya causa había sentido celos mortales. Venus estaba decidida a demostrar a Psiqué lo que cuesta escapar de la ira de una diosa.

La pobre Psiqué, en su desolado vagabundear, intentaba reconciliarse con los dioses. Les dirigia continuas y ardientes suplicas, pero ninguno de ellos quería granjearse la enemistad de Venus. Psiqué comprendio al fin que los dioses no le ofrecían esperanza alguna y tomó una rapida decisión. Se dirigiría a Venus, se ofrecería a servirla e intentaría apaciguar su colera. “Y quién sabe -se dijo- quién sabe si él no estará en casa de su madre”. Y se puso en camino para encontrar a la diosa, quien a su vez andaba buscándola.

Cuando las dos se encontraron, Venus se echó a reír y le dijo con desprecio si buscaba un marido, el que había tenido y que rehusaba verla después que escapó de la muerte a causa de las quemaduras que ella le causara. “Pero en verdad -dijo la diosa- eres tan descarada y te preocupas tan poco de tu aspecto que jamas encontraras un enamorado. Para darte pruebas de mi buena voluntad voy a enseñarte cómo hacerlo”. Pidio gran cantidad de semillas de las mas pequeñas, trigo, amapolas, mijo y otras, y las mezcló en un solo monton. “Por tu propio interés, procura que todas esten separadas para esta tarde” dijo la diosa. Y tras estas palabras se fue.

Psique quedo sola y, sentada, contempló el monton de semillas. No cabia en su cabeza la crueldad de esta orden que la desorientaba. además, le parecía inutil ponerse a realizar un trabajo de tan dificil ejecucion. Pero ella, que jamas despertó compasión de nadie en el mundo de los mortales ni de los inmortales, en esta penosa situacion suscitó la piedad de las mas pequeñas de las criaturas, las hormigas. “Venid, compadeceos de esta pobre criatura, ayudemosla pronto” se decían unas a otras. Todas respondieron a este llamamiento; vinieron en masa y trabajaron afanosamente separando y amontonando, y lo que fue un monton informe se convirtió en una serie de montoncillos bien ordenados, compuestos cada uno por una variedad de semilla. Así lo encontró Venus a su regreso, y al verlo se puso furiosa. “Aun no has terminado tu trabajo”, le dijo. dio un mendrugo de pan a Psiqué y le ordenó dormir en el suelo, mientras ella se tendía en su lecho blando y perfumado.

Si la podía obligar por largo tiempo a un trabajo duro y penoso, e incluso hacerle pasar hambre, la belleza odiosa de esta muchacha no lo podría resistir. Entretanto, impediría que su hijo abandonara la habitación donde todavía se encontraba, sufriendo a causa de su herida. Venus se sentía satisfecha por el cariz que tomaban los acontecimientos

A la mañana siguiente se le ocurrió un nuevo trabajo para Psiqué, una faena peligrosa. “Abajo, en la orilla del río, donde crecen unos espesos zarzales, se encuentran corderos que tienen el vellocino de oro. Ve y traéme un poco de su brillante lana”. Cuando la joven, extenuada, llegó junto a la corriente de agua, intentó lanzarse en ella y terminar asi sus penas. Pero al inclinarse oyó una debil voz que parecía salir del suelo. Bajó los ojos y notó que la voz provenía del rosal. Le decían que no debía ahogarse, pues las cosas no se le presentaban mal. Los corderos estaban muy nerviosos y alborotados, pero si Psiqué esperaba un momento en que por la tarde salían de sus rediles para descansar y abrevar a la orilla del riachuelo, solo tendría que entrar en los corrales y recoger los copos de lana enganchados en las zarzas.

Así habló el dulce y gentil rosal, y Psiqué siguiendo su consejo recogió gran cantidad de hilos de oro para su cruel dueña. Venus la recibió con helada sonrisa. “Alguien te ha ayudado -le increpó bruscamente- tu sola no lo habrías podido realizar. Te voy a dar otra ocasión de probar que tienes el corazón tan decidido como aparentas. ¿Ves aquella agua tan negra que desciende de la colina? Es el nacimiento del río terrible y aborrecido, el Estige. Llena este frasco”. Era la prueba más dura que le habían impuesto. Psiqué se dio cuenta al llegar a la cascada. Las rocas que la rodeaban eran escarpadas y deslizantes; el agua se precipitaba por lugares tan abruptos que solo una criatura alada podía aproximarse. Y efectivamente, un águila la ayudó. Planeaba con sus enormes alas por los alrededores cuando vio a Psiqué y se compadeció de ella. Con su pico le arrebató el frasco de sus manos, lo llenó de agua negra y se lo devolvio.

Pero Venus se dio cuenta. Todo lo que ocurría la incitaba a pruebas más difíciles. dio una caja a Psiqué con la consigna de llevarla al hades y rogar a Proserpina, reina del mundo subterraneo, que metiera en ella un poco de su belleza. Psiqué debía insistir sin desmayos y hacer comprender a Proserpina que Venus padecía necesidad urgente, pues estaba ajada y agotada de atender a su hijo enfermo. Obediente como siempre, Psiqué se fue a buscar el camino que conducía al Hades. Cuando pasaba ante una torre, ésta se ofreció a guiarla y le señaló el rumbo que la llevaría al palacio de Proserpina: debía pasar primero por un gran agujero que había en tierra y después por el río de la muerte donde debía entregar una moneda al barquero Caronte para que la transportara a la otra orilla. Allí el camino descendía recto al palacio. Cancerbero, el perro de tres cabezas, guardaba las puertas, pero si ella le ofrecía un dulce se amansaría y le permitiría entrar.

Todo ocurrió como la torre anunció. Proserpina no deseaba más que servir a Venus; Psiqué, muy animada, tomó la caja y volvio más rapida que había ido.

Llevada por la curiosidad, y más todavia por su vanidad, quiso ver el encanto que la caja contenía y, a poder ser, usar un poco en ella misma. Al igual que Venus, sabía que su belleza estaba resentida por los sufrimientos y no le abandonaba un instante la idea de recobrar a Cupido. ¡Ojalá otra vez pudiera volverse mas bella para él! Incapaz de resistir la tentación, abrió la caja y con gran desencanto no encontró nada; estaba vacía. Entonces un decaimiento mortal se apoderó de ella y cayó en un profundo sueño.

En este crítico momento intervino el dios del Amor. La herida de Cupido ya había curado y deseaba ardientemente encontrar de nuevo a Psiqué. Es dificil contener el amor. Venus había cerrado las puertas, pero quedaban las ventanas. Nada más fácil para Cupido que escapar por una de ellas y buscar a su esposa. En un momento arrancó el sueño de los ojos de Psiqué y lo encerró en la caja. Después despertó a su mujer con un beso. La riñó un poco por su curiosidad, le dijo que llevara a su madre la caja de Proserpina y le aseguró que todo en adelante tendría un feliz desenlace.

Mientras Psiqué se apresuraba a obedecer, el dios del Amor se marchó al Olimpo. Quería asegurarse de que Venus no le pondría mas dificultades y planteó el caso ante Jupiter. El padre de los dioses y de los hombres consintió enseguida en todo lo que Cupido le pedia. Convocó a los dioses y les anunció (a Venus y a los demas) que Cupido y Psiqué estaban oficialmente casados y propuso conceder la inmortalidad a la esposa. Mercurio elevó a Psiqué hasta el cielo y la depositó en el palacio de los dioses. El mismo Jupiter le hizo gustar la ambrosía que le otorgaba la inmortalidad. Esto, naturalmente, cambiaba la situacion. Venus no podía ya censurar a la diosa que había llegado a ser su bella nuera. Se imponía una alianza y así penso que Psiqué, viviendo en el cielo con su marido, le faltaría tiempo para bajar a la tierra, acaparar la atención de los hombre e inmiscuirse en su culto.

Todo terminó felizmente. El Amor y el Alma (que es lo que significa Psiqué en griego) se buscaron y tras duras pruebas se encontraron. Y esta unión no debía romperse jamás.

Beber agua salada

Todos sabemos que no podemos beber agua salada ¿pero sabemos por qué? El agua salada no es buena para el cuerpo, es verdad que no tiene buen sabor, pero no por eso no es buena, si no que provoca deshidratación.

Si bebes agua salada, el cuerpo tendría que orinar más agua de la que bebe, para eliminar el exceso de sal de tu cuerpo, con lo cual todavía tendrías más sed. Hay animales que han desarrollado una capacidad para liberarse de este exceso de sal, como es el caso de albatros, que son unos pájaros inmensos, también llamados pájaros carneros, o patines. Son monógamos, es decir, sólo tienen una pareja en toda su vida, además como curiosidad, podríamos decir que sólo ponen un huevo cada vez que crían, suele ser cada dos años, además utilizan el mismo nido toda la vida. Podéis encontrar más información sobre estas aves en la Wikipedia.

Como decía, estos pájaros han desarrollado unas glándulas capaces de eliminar el exceso de sal en su cuerpo, estas glándulas están situadas debajo de las cuencas de sus ojos, y excretan esa sal a través de la punta de su pico.

Vía: Maikelnai´s blog